La fisioterapia y el dolor

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El dolor es el síntoma más frecuente de cualquier patología o enfermedad. La asociación internacional para el estudio del dolor (IASP), define el dolor como “una experiencia sensitiva y emocional desagradable que se asocia a una lesión tisular real o posible, o que se describe como tal”.

La principal función del dolor es la de alerta desencadenando en el cuerpo una respuesta protectora.

Podemos distinguir entre dolor adaptativo (dolor agudo que parece normalmente en respuesta a una agresión identificable) y el dolor inadaptativo (dolor patológico que no ofrece ninguna ventaja biológica).

La percepción del dolor en cada persona es diferente, dependiendo de factores físicos, psicológicos, culturales y espirituales. Por ejemplo la misma intensidad de dolor puede ser interpretada de forma muy diferente en un niño o en un adulto. Otro ejemplo, cuando tienes algún dolor, ese dolor es cambiante a lo largo del día y seguro que si estás en tu casa solo pensando en ese dolor te duela más que si estás en un bar disfrutando con tus amigos o familia.

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La fisioterapia te puede ayudar a reducir o incluso eliminar por completo el dolor; utilizando diversas técnicas adaptadas en función del tipo de dolor, de la patología que produce dicha dolencia y de la propia persona, ya que aun teniendo la misma patología dos personas diferentes la misma técnica aplicada en ella puede no surgir el mismo efecto, por eso es necesario la individualización.

Con referencia a la actividad física, normalmente el pensamiento de la sociedad es: «si tengo un dolor no puedo realizar ejercicio». Éste es un pensamiento erróneo ya que la actividad física puede aliviar y mejorar una dolencia, siempre y cuando se trabaje de forma adecuada con profesionales. El ejercicio puede evitar que una patología evolucione gravemente produciendo en el cuerpo diversas mejoras como una mayor movilidad articular, agilidad, fortalecimiento muscular evitando así la sarcopenia etc, aumentando tu calidad de vida.

Imagínate una escala de salud numérica del 0 al 10, donde el 0 es la peor calidad de vida de una persona donde existen dolores y apenas puede moverse de una cama hasta el 10 que es todo lo contrario donde se tiene una calidad de vida excelente sin dolor, en forma, ágil, sin limitaciones de movilidad. ¿En qué número crees que te encontrarías?

Si el dolor te hace la vida un poco más difícil te recomendamos leer este libro: Explicando el dolor de David Butler y Lorimer Mosely. En este libro encontrarás citas como: ‘’Nadie quiere tener dolor, nada más notarlo ya estás pensando en librarte de él, ya que el dolor es desagradable. Pero precisamente el hecho de que sea desagradable es lo que hace que el dolor sea algo tan efectivo y tan esencial en la vida. El dolor te protege, te avisa de que estas en peligro. El dolor hace que te muevas de manera diferente, que pienses y te comportes de forma distinta, lo que también es vital para la curación’’.

¿Tu eres de los que normalizas el dolor, o de los que se pone en manos de un fisioterapeuta para vivir sin dolores?

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